Sylvester Stallone confesó los graves sacrificios que atravesó para interpretar al icónico boxeador Rocky Balboa, admitiendo que su preparación se transformó en una obsesión peligrosa.
El actor reveló que durante el rodaje llegó a registrar un índice de apenas 2,6% de grasa corporal, sometiéndose a dietas sumamente estrictas a base de atún y café que terminaron afectando severamente su memoria y su salud.
Además, el protagonista de acción reconoció que la presión por mantener dicha musculatura lo llevó a desarrollar problemas de bulimia y a lidiar con las drásticas consecuencias físicas de exigencias desmedidas en su juventud.
Hoy en día, el veterano intérprete reflexiona sobre aquellos excesos del pasado y promueve rutinas de entrenamiento mucho más moderadas, priorizando el bienestar general y el cuidado de sus articulaciones.
ElTiempo24 con información de Versión Final
