El envenenamiento de tres gatos y un perro comunitario en el Edificio 9 de La Velita I trasciende la pérdida inaceptable de estas vidas inocentes: representa una amenaza latente para la seguridad de todo el sector.
La esparcida de sustancias letales en pasillos y zonas verdes expone de forma irresponsable a niños, adultos mayores y vecinos en general, convirtiendo las áreas comunes en un foco de alto riesgo para la salud pública.
Ante esta gravedad, la comunidad exige la actuación urgente del Ministerio Público, el CICPC y la Misión Nevado para realizar los peritajes técnicos necesarios, dar con el responsable y aplicar la ley.
Permitir la impunidad en estos actos de crueldad es abrir la puerta a tragedias peores; frenar el uso de veneno en los espacios residenciales es deber de las autoridades.
Redacta: Willian Moisés Blanco
Soy Periodista # 23.877
