Una nueva jornada de manifestaciones contra el creciente costo de vida desencadenó fuertes enfrentamientos en las principales ciudades de Francia, entre ellas París, Lyon y Marsella.
Grupos de manifestantes chocaron con las fuerzas de seguridad, causando destrozos en la vía pública, saqueos a comercios e incendios de vehículos y mobiliario urbano.
Para contener los disturbios, el Ministerio del Interior desplegó un dispositivo de 10.000 efectivos policiales y gendarmes en todo el país.
El operativo dejó un saldo inicial de más de 270 personas detenidas, mientras los agentes hicieron uso de gases lacrimógenos para dispersar a los sectores más violentos de las movilizaciones.
Las protestas, apoyadas por diversos sectores sociales y figuras del movimiento de los chalecos amarillos, reflejan el descontento popular ante la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
Las autoridades mantienen el monitoreo en los puntos críticos de las ciudades afectadas ante la posibilidad de nuevas convocatorias.
ElTiempo24 con información de Alertas24
