La historia de Elimar Martínez muestra el sacrificio de una mujer paraguanera que a sus 40 años, enfrenta una situación renal que amerita su permanencia en una Unidad de Diálisis.
Desde hace dos años viene recibiendo su tratamiento y atención en la parte frontal del Hospital Dr. Rafael Calles Sierra, en los que agradece toda la colaboración que ha recibido de parte del personal de enfermería y los médicos que han estado a cargo, no solo de su proceso, sino de los del resto de sus compañeros.
No obstante, en este tiempo el desgaste propio del proceso se acelera con las vicisitudes que debe enfrentar en las instalaciones de la Unidad de Diálisis Dra. Magaly Romero.
Relata que hay un grupo está inconforme porque existen varias máquinas en mal estado. “El equipo local de Electromedicina hace lo humanamente posible. Negativo tiene seis máquinas dañadas y estuvieron semanas con dificultades, mientras que en el área de Positivo B, de tres equipos solo dos están operativos”, señaló la paciente.
En su exposición manifestó que este sábado 19 de septiembre estuvo esperando turno desde aproximadamente las 10.10 de la mañana y terminó pasando a eso de las 3.20 de la tarde para salir casi a las 5.25 de la tarde. “A esa hora se nos hace casi imposible encontrar transporte a los pacientes que, como yo, vivimos retirados de Punto Fijo. El pasaje nos lo quieren cobrar en tres dólares porque yo soy de la Vía Santa Ana y termino gastando una cantidad aproximada de 10$ por viaje y son tres veces a la semana que tengo que hacerme ese proceso”, explicó.
Extendió su llamado de la manera más respetuosa a las autoridades en materia de salud ante la inconformidad que plantean. Expresó que se ha dotado la Unidad de Diálisis de climatización, butacas y de luminarias pero esperan que las máquinas sean repotenciadas para agilizar sus tratamientos y evitar retrasos prolongados.
“En otras partes, el proceso de diálisis es de cuatro horas. Aquí nos la reducen a tres horas porque no hay personal para cubrir el turno o las máquinas de hemodiálisis no funcionan. Eso nos reduce la calidad de vida ya que nos llenamos de toxinas y de líquidos”, reflexionó la dama paraguanera quien espera los buenos oficios de los directivos para mejorar el servicio.
Redacta: Pedro Colina DepoolSoy Periodista # 16.702
