Francia se prepara para encarar una nueva jornada de movilizaciones sociales en todo el territorio nacional.
Con el fin de evitar disturbios y saqueos, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de 70.000 efectivos de seguridad, unidades de élite, blindados de la gendarmería y la participación de soldados de la misión Sentinelle.
Las autoridades del Gobierno advirtieron que actuarán con absoluta intransigencia frente a actos de violencia o vandalismo durante el desarrollo de las marchas.
Para esta convocatoria, diversos ayuntamientos establecieron restricciones de movilidad y prohibiciones en varios municipios con el objetivo de resguardar el orden público y los establecimientos comerciales.
Por su parte, organismos internacionales de derechos humanos exhortaron al Ejecutivo francés a respetar el derecho a la manifestación pacífica.
Asimismo, instaron a las fuerzas de seguridad a priorizar la desescalada en sus procedimientos operativos para evitar enfrentamientos severos con los ciudadanos.
ElTiempo24 con información de Globovisión
