Marilú Paredes, una docente venezolana de 66 años, clamó por asistencia internacional tras ser enviada sorpresivamente a la República Centroafricana tras un proceso de expulsión ejecutado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La afectada relató que fue sacada de un centro de detención en Texas y trasladada esposada en un viaje de más de 30 horas sin previo aviso.
De acuerdo con la información difundida por Alertas24, la connacional se encuentra incomunicada, sin su pasaporte y en un territorio totalmente desconocido donde no domina el idioma local.
Sus allegados en Estados Unidos denunciaron que la medida trunca la unidad familiar y desprotege a una adulta mayor que residía legalmente junto a su núcleo cercano desde el año 2021.
Organizaciones humanitarias y familiares intensificaron las solicitudes de atención consular para lograr su traslado a una nación segura. Mientras tanto, la docente permanece resguardada en un recinto de la capital africana debido a los altos índices de inseguridad de la zona.
ElTiempo24 con información de Alertas24
