Las autoridades federales de Estados Unidos emitieron una directriz directa a la Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para incrementar significativamente sus operativos. La medida busca intensificar los controles migratorios en diversas ciudades y puntos clave del territorio estadounidense.
Bajo esta nueva disposición, el organismo gubernamental fijó la cuota de aprehensiones en 3.000 detenciones al día. Este objetivo representa una aceleración sustancial en el ritmo de los despliegues de supervisión y retención en las calles.
Para cumplir con la exigencia, los agentes federales han modificado su estrategia operativa habitual. El enfoque actual dará prioridad a inspecciones vehiculares, patrullajes continuos y revisiones discretas en espacios públicos de alta concurrencia.
La medida ha encendido las alarmas en organizaciones de derechos humanos y comunidades de migrantes. Diversos sectores advierten sobre el impacto de estas acciones y aconsejan a los extranjeros mantener su documentación regularizada y buscar asesoría legal preventiva.
ElTiempo24 con información de Diario 2001
