Reportes que apuntan a un presunto intento del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de lanzar un ataque contra Irán han agitado el panorama político en las horas previas a las elecciones parlamentarias. La difusión de estas informaciones elevó la tensión en la recta final de la campaña, situando nuevamente la seguridad nacional en el centro del debate público.
Tras el impacto de los señalamientos, la oficina de Netanyahu negó categóricamente las versiones difundidas sobre una posible incursión o escalada militar preventiva contra la República Islámica. No obstante, el mandatario advirtió que el país cuenta con la capacidad operativa necesaria y responderá con firmeza en caso de recibir cualquier provocación o agresión por parte de sus adversarios.
El cruce de acusaciones y filtraciones ocurre en medio de un escenario electoral caracterizado por una alta polarización y encuestas que reflejan un resultado sumamente ajustado. Tanto el oficialismo como los bloques de oposición libran un estrecho combate por los votos en las urnas para definir la conformación del próximo Gobierno.
ElTiempo24 con información de Globovisión
