El Gobierno de Venezuela rechazó categóricamente la extensión del mandato de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos. A través de un comunicado oficial, la Cancillería calificó la medida como un mecanismo de agresión política promovido por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Las autoridades venezolanas señalaron que esta decisión responde a los intereses de un reducido grupo de países. Según el reporte de Diario 2001, el Ejecutivo argumenta que el mecanismo vulnera los principios de soberanía y no injerencia en los asuntos internos del país.
Asimismo, el Estado ratificó que no cooperará con este grupo de expertos por considerarlo deslegitimado e ilegítimo. La representación diplomática venezolana insistió en que los informes presentados por esta comisión carecen de rigor técnico y responden a agendas geopolíticas externas.
Finalmente, Venezuela reafirmó su compromiso con la protección de los derechos humanos mediante sus propias instituciones nacionales. El Gobierno reiteró que mantendrá la cooperación directa únicamente con las instancias multilaterales que actúen bajo el respeto mutuo y el diálogo genuino.
ElTiempo24 con información de Diario 2001
