3 de noviembre de 2026
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En Paraguaná, el agua no es un servicio cotidiano. Con comunidades enteras dependiendo de cisternas o ciclos de bombeo de larga espera, la llegada de más de 600 tubos de 36 pulgadas al estado Falcón, según anunció el gobierno regional, revive una urgencia histórica: rescatar el maltrecho trazado del Acueducto Bolivariano.

El proyecto contempla intervenir un tramo continuo de siete kilómetros a través del Golfete de Coro, conectando Punta Tiguadare con Río Seco y Punta Caimán.

El desafío responde a años de corrosión marina, falta de mantenimiento preventivo y fisuras que redujeron el suministro hídrico hacia la península.

Colocar tuberías de alta resistencia es un paso clave, pero la verdadera prueba estará en la ejecución completa de la obra.

Sin una protección adecuada contra el desgaste y un control estricto de las fugas en tierra firme, el acero acumulado en la costa corre el riesgo de ser solo un alivio pasajero frente a una crisis hídrica que exige soluciones definitivas.

Redacta: Willian Moisés Blanco

Soy Periodista # 23.877

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